ASMA Y CRISIS ASMÁTICA

 

Cuando respiramos, el aire nos entra y nos sale de los pulmones a través de las vías respiratorias. Pero la gente con asma tiene un problema en esas vías respiratorias, también denominadas bronquios. Sus bronquios suelen estar inflamados e irritados por dentro, lo que significa que no son tan eficaces a la hora de inspirar y de expulsar aire. No hay suficiente espacio en su interior para que el aire pueda fluir con normalidad.

La inflamación de los bronquios se incrementa durante las crisis asmáticas, lo que dificulta la respiración. Durante una crisis asmática, también denominada ataque o episodio asmático, es posible que los pulmones produzcan una gran cantidad de mucosidad pegajosa que obstruye parcialmente las vías respiratorias. Y los músculos que hay alrededor de estas vías se contraen, estrechándolas todavía más. Todo esto puede generar problemas respiratorios bastante importantes.

¿Qué ocurre durante una crisis asmática?

 

Durante una crisis asmática, una persona puede presentar:

  • dificultad para respirar (algunas personas lo describen como si intentaran respirar a través de un popote)

  • opresión o dolor de pecho

  • "chiflidos" o "silbidos" al respirar (respiración sibilante)

Las crisis asmáticas también pueden provocar sudoración o hacer que la persona sienta como que el corazón late más deprisa, incluso estando sentada y quieta.
 

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